"Invierte en todo aquello que un naufragio no pueda arrebatarte"
Proverbio
Decídete a Brillar
Ene27

Decídete a Brillar

Nelson Mandela, después de 27 años en la cárcel y de ser elegido en 1994 presidente de Sudáfrica, compartió con el mundo uno de sus poemas favoritos, escrito por Marianne Williamson:  “Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad, la que nos atemoriza. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres para no serlo? Infravalorándote no ayudas al mundo. No hay nada de instructivo en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras cerca de ti. Esta grandeza de espíritu no se encuentra solo en algunos de nosotros; está en todos. Y al permitir que brille nuestra propia luz, de forma tácita estamos dando a los demás permiso para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, automáticamente nuestra presencia libera a otros”. ¿No te parece estimulante? Jamás nos dijeron ¡Decídete a Brillar!  ¿Qué es y cómo podemos Brillar?  Hay varios aspectos clave para poder brillar:  El talento. Brillamos cuando conectamos y ponemos en marcha nuestro talento, cuando hacemos lo que amamos, cuando vivenciamos lo que mejor se nos da, cuando damos luz a nuestra faceta más brillante, la que nos permite fluir. La autenticidad. Pero también brillamos cuando, sencillamente, somos, con la mayor libertad posible, en el sentido de tener el menor número de condicionamientos posible, la menor cantidad de trabas y lastres. Ocurre cuando nos liberamos de esquemas mentales (educativos, culturales, religiosos, etc.) que nos esclavizan y limitan restándonos luz y oportunidades. Brillamos cuando somos fieles a nosotros mismos y optimizamos nuestro ser escuchando nuestra naturaleza en su sentido más holístico o global, más sistémico, para llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos, la única y más plena. Cuando brillamos estamos llenos de vitalidad, plenos de entusiasmo, repletos de ganas. Pero también estamos llenos de calma, sólidos, en conexión con nosotros mismos. ¿No deberías tratar de brillar con toda tu individualidad y con todas tus fuerzas desde ya mismo? Aprendiendo a Brillar Hay algunas pautas que puedo recomendarte para que lo consigas:   Conócete. Condición indispensable es que te conozcas, que te observes, que sepas con qué actividades disfrutas, te revitalizas, te sientes plenamente vivo/a. Cree en ti. El factor clave para que desarrolles esta pauta es la autoeficacia. Bandura defiende que, “creer en uno mismo no necesariamente asegura el éxito, pero no creer en uno mismo sin duda lleva al fracaso”. Cuando crees en ti sientes afecto positivo, aumenta tu motivación y tu capacidad de acción. Sé determinado/a. La capacidad de sacrificar el placer a corto plazo por el beneficio a largo plazo te llevará al éxito. La determinación, es una combinación...

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Ocio Saludable y Bienestar
Abr24

Ocio Saludable y Bienestar

Pasamos la mayor parte del día ocupados con nuestras obligaciones hasta que podemos disfrutar de un tiempo de ocio. Este tiempo podemos ocuparlo de muchas formas pero no todas nos aportan ni el mismo nivel, ni el mismo tipo de bienestar, ni sus efectos perduran de igual modo en el tiempo. Y es que existen distintos tipos de bienestar como también existen distintos tipos de ocio. Centrándonos en alcanzar el funcionamiento óptimo de las personas pero también de las organizaciones y comunidades, tal y como estudia la psicología positiva, ¿cómo podemos vivir el ocio saludablemente? ¿qué tipos de bienestar podemos experimentar? ¿qué tipo de ocio nos aporta un mayor bienestar? y, lo más interesante ¿qué características deberíamos tener en cuenta al vivir nuestro ocio para maximizar sus efectos sobre nuestro bienestar y el de los demás? Para resolver estas cuestiones analicemos algunas aportaciones relevantes sobre el estudio del ocio y su relación con el bienestar desde la psicología positiva, la psicología social, la educación social y la pedagogía social. Bienestar Hedónico y Eudaimónico Podemos distinguir en función de la naturaleza del bienestar: Bienestar hedónico. Está asociado al placer. Nos hace sentirnos bien pero está limitado por la adaptación hedónica, es decir, pasado un tiempo, dejamos de sentir sus efectos placenteros porque nos habituamos a ellos. Este tipo de bienestar mejora la vida mediante la experiencia del placer pero está limitado por su naturaleza de corto impacto. Bienestar eudaimónico. Está asociado al uso de las fortalezas personales, es decir, al uso de aquellas cualidades en las que destacas y cuyo uso requiere compromiso, receptividad, actitud, atención y esfuerzo. También está asociado con la búsqueda y persecución de metas, en consonancia con los valores personales u organizacionales, trascendiendo hacia los demás y hacia la sociedad. Este tipo de bienestar mejora la vida al comprometernos con nuestros valores y metas, o los de la organización a la que pertenecemos, aportando a la vida sentido y significado, en la linea de las vías a la felicidad propuestas por Martin Seligman, considerado el padre de la psicología positiva. Aumenta cuando estás alineado con tu yo más auténtico, con tus talentos y mejores cualidades. Es una oportunidad para estirar al máximo las capacidades, para crecer, entendiendo el crecimiento como una mejora continua, y trascender. ¿Qué es el Ocio?   Uno de los mayores referentes de nuestro país en el estudio del ocio es Manuel Cuenca Cabeza. Según él, ocio es “todo aquello que las personas realizamos de un modo libre y sin una finalidad utilitaria sino, fundamentalmente, porque disfrutamos con ello”. El ocio no es un tiempo, ni equivale a las actividades llamadas así, sino una acción personal y/o...

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La Felicidad como Hábito
Sep19

La Felicidad como Hábito

Fue el psicólogo norteamericano Michael W. Fordyce (1977, 1983) quien realizó los primeros estudios sobre una intervención dirigida al incremento del bienestar. Concluyó que se requería de una actividad intencional sostenida para alcanzar aumentos en la felicidad, y que se necesitaba práctica más que información para lograrlo. Sin embargo, sus estudios pasaron desapercibidos a pesar de poner de manifiesto que el bienestar es “educable” (Fordyce, 1997). En este sentido podemos entender la felicidad como hábito.  No fue hasta finales de los años 90 cuando la Psicología abandona su mayoritario foco de interés en lo psicopatológico y comienza a estudiar el funcionamiento óptimo personal, las experiencias positivas, las fortalezas psicológicas y, en definitiva, lo positivo que se asocia al bienestar y al fortalecimiento de las personas, los grupos y la comunidad, dando lugar al nacimiento de una floreciente y fructífera rama: la Psicología Positiva. Este hecho ha favorecido el estudio científico de la felicidad, llamada de manera más rigurosa bienestar psicológico.    Pero ¿es interesante tratar de ser feliz? A la vista de los datos que muestran las investigaciones, por supuesto que lo es. Ser feliz está asociado a multitud de efectos beneficiosos: mejor salud, mejor integración social, mejor rendimiento laboral o mayor tendencia al altruismo. Concretamente, el afecto positivo tiene efectos en distintos niveles. A nivel interpersonal: el juicio hacia uno mismo y hacia los demás es más positivo, reduce la defensividad, se favorecen conductas altruistas. A nivel cognitivo: amplía el campo visual, genera un pensamiento más flexible y creativo, permite codificar y recuperar mejor recuerdos positivos. A nivel físico: mejora el sistema inmunitario, previene enfermedades, acelera la recuperación y aumenta la longevidad. A nivel emocional: reduce las dudas, permite contrarrestar afectos negativos, favorece el desarrollo emocional y la resistencia a las adversidades (Vázquez, Hervás y Ho, 2006). Martin Seligman psicólogo precursor clave de la Psicología Positiva y uno de los más influyentes y citados de la historia reciente de la Psicología (Gilham 2000), dice: “la verdadera felicidad deriva de la identificación y el cultivo de las fortalezas más importantes de la persona y de su uso cotidiano en el trabajo, el amor, el ocio y la educación de los hijos”. Y es que las fortalezas y recursos psicológicos son características positivas de la personalidad que todo el mundo tiene, y factores de protección contra la adversidad y el infortunio. Cada persona destaca en unas fortalezas y conocerlas es una vía para potenciarlas, disfrutarlas e incrementar el bienestar en el día a día.   ¿Podemos cultivar, educar o entrenar la felicidad? Cada vez tenemos más evidencias científicas de que es posible. En base a su investigación, Sonja Lyubomirsky (2005), referente internacional en Psicología Positiva, llegó a la conclusión de que...

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Amabilidad para Colorear el Mundo
Ago31

Amabilidad para Colorear el Mundo

Ser amable y generoso tiene una importante dimensión moral de la que no tenemos dudas. La religión y la filosofía han dado muestras de ello. Lo que la investigación científica ha aportado recientemente es la prueba de que practicar la amabilidad es bueno para el que la recibe, para el que la practica y también para el que es testigo de ella. Mostrar amabilidad genera emociones positivas en uno mismo y en los demás, y mejora la salud física y mental. Una ventaja considerable de la amabilidad es la influencia que tiene en la autopercepción. M.C. Clark sostiene que los actos amables incluso favorecen la sensación de que nuestra vida tiene sentido y valor. Un estudio publicado en la revista Emotion por la Asociación Americana de Psicología señala que realizar actos de generosidad puede ayudar a las personas con ansiedad a sentirse más auténticas y seguras de sí mismas. Un detalle, una sonrisa, atender las necesidades de alguien o prestarle ayuda pueden ser actos sencillos que, sin embargo, generen un gran impacto en el bienestar propio y de los demás. Haz la prueba. Cede el paso cuando vas conduciendo, sostén la puerta del ascensor cuando veas a tus vecinos cargados con las bolsas de la compra, sonríe cuando des los buenos días a las personas con las que te relacionas. Trata de aportar un momento de amabilidad a los demás con tu presencia y notarás su efecto. Los preadolescentes son más felices cuando actúan con amabilidad, según sugiere una investigación reciente que estudió a chicos y chicas de 9 a 12 años de edad, y que consiste en una comparación realizada durante 4 semanas entre los niños que trataron a alguien con amabilidad y los que simplemente visitaron unos cuantos lugares agradables. Los niños más amables no solamente dijeron que eran más felices al final de estudio, sino que era más probable que sus compañeros quisieran pasar más tiempo con ellos que con los del otro grupo. “Los hallazgos sugieren que una actividad prosocial sencilla y relativamente breve puede incrementar el vínculo entre los compañeros de clase”, según la autora del estudio, Kristin Layous, psicóloga e investigadora de la Universidad de California. Sonja Lyubomirsky, investigadora, experta, profesora de la Universidad de California en Riverside, EEUU, y referente internacional en el ámbito de la Psicología Positiva, nos aconseja cómo poner en práctica nuestra amabilidad: Elige un día de la semana para ser amable. Los resultados de sus estudios demuestran que los mayores aumentos en felicidad los tuvieron los sujetos que eligieron un día de la semana, y ese día, hicieron un gran acto amable nuevo y especial, que les sacaba de su...

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Tres Vías hacia la Felicidad
Jul17

Tres Vías hacia la Felicidad

Si hay una meta que nos une como personas es la de querer ser felices y que lo sean también las personas que más queremos y nos importan. Si cada uno de nosotros tratáramos de explicar qué nos hace felices encontraríamos aspectos comunes a lo que hace felices a los demás pero también diferencias en cuanto a poner el acento en unas cuestiones en detrimento de otras. Para Martin Seligman (2002), precursor fundamental de la Psicología Positiva, existen tres vías hacia la felicidad con las que alcanzar una vida plena: la vida placentera, la vida comprometida y la vida con significado. Veamos en qué consisten: 1. La Vida Placentera (Pleasant Life).  Esta vía responde a la idea más común extendida sobre la felicidad. La propuesta es del todo hedonista. Consiste en aumentar la cantidad de emociones positivas en el pasado, en el presente y en el futuro. Concretamente, en el presente, a través del savoring o saboreo que consiste, básicamente, en amplificar los sentidos prestando mayor atención a las sensaciones “saboreándolas”, de ahí el nombre, y la práctica de mindfulness o atención plena que es un estado mental de concentración que mejora conforme se practica o se entrena; focalizándonos en el pasado al cultivar la gratitud y el perdón;  y proyectándonos en el futuro a través de la esperanza y el optimismo.  Esta vía a la felicidad tiene dos limitaciones importantes: a) Que el nivel de emocionalidad positiva es más o menos fijo y tiene poca probabilidad de cambio (Lyobomirsky, 2007) pues está muy ligado a la personalidad y a los componentes genéticos heredables (entre un 40% a un 50%) y b) Que ocurre un fenómeno que se denomina adaptación hedónica o habituación por el que nos habituamos rápidamente a las emociones positivas. Claro que, visto en positivo, este fenómeno de adaptación hedónica operaría como un factor protector frente a las adversidades. 2. La Vida Comprometida (Engagement Life). El bienestar en esta vía se deriva de poner en práctica nuestras fortalezas personales, del compromiso con las tareas que facilitan nuestra capacidad de experimentar flow, entendido como flujo o fluidez. Se alcanza el estado de flow cuando una actividad nos absorbe y tenemos la sensación de que el tiempo se detiene. Podemos experimentar flow cuando practicamos nuestras actividades favoritas, tenemos un desafío que nos motiva a superarnos, leemos un libro o hablamos sobre un tema que nos apasiona. Para alcanzar ese estado, la tarea no puede ser ni muy aburrida, porque el estado de flow no se alcanza, ni muy estresante, porque el flow se pierde. Es una ecuación entre las habilidades personales y las características de la tarea. Si eres consciente de tus fortalezas personales al aplicarlas en una tarea concreta alcanzas esa conexión tan particular llamada compromiso o engagement. Es importante destacar que el estado de flow exige esfuerzo e implicación en la tarea que se realiza. 3. La Vida con Significado (Meaningfull...

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